Si
usted está leyendo esto es casi seguro que sepa qué es un organigrama y para
qué sirve.
Si
no lo supiera, no se deprima ni se impaciente; conocerlo no va a cambiar su
vida en lo más mínimo. Si usted no me cree, déjeme muy fácilmente probar mi
afirmación.
Vaya a Google, tipee “organigrama” y vea el primer
resultado, que lo llevará a Wikipedia. Ingrese y comprobará de manera
contundente que quien lo escribió no tiene ni la menor idea sobre lo que está
comentando.
Viendo
tal derroche de escasez, hasta yo mismo puedo ensayar un artículo sobre los muy
citados organigramas sin temor a ruborizarme. Aquí voy en el intento…
